viernes, 15 de junio de 2012

Punto sigre


Puntos SIGRE, puntos de reciclaje de medicamentos
En una época en la que reciclar se ha transformado en un hábito, no todo el mundo conoce la existencia de los Puntos SIGRE, unos contenedores habilitados en más de 20.850 farmacias de todo el país para depositar los envases y los restos de medicamentos que, por uno u otro motivo, ya no necesitamos o están caducados.
Lo primero que hay que hacer es explicar que los Puntos SIGRE son contenedores especialmente fabricados para recoger los envases y restos de medicamentos, con la finalidad de que los materiales de los envases sean reciclados y los restos de medicamento sean eliminados por gestores autorizados. Su diseño garantiza un conjunto de medidas de seguridad, a lo que se suma la figura del farmacéutico como asesor medioambiental que también custodia estos residuos.
No funcionan como los tradicionales contenedores de reciclaje: los Puntos SIGRE no están en la calle, sino en el interior de las farmacias y el público solo accede a ellos para depositar los envases y restos de medicamentos.
Los Puntos SIGRE sirven para reciclar todo aquello que está o ha estado en contacto con el medicamento. Por ello, hay que depositar:
-          Todas las cajas de medicamentos
-          Envases vacíos (blísters, frascos, tubos, botellas, inhaladores, etc.)
-          Restos de medicamentos que no se necesitan o están en malas condiciones
En los Puntos SIGRE no se pueden depositar los termómetros, las agujas, las radiografías, las gasas, los productos químicos y las pilas.
De esta manera, los Puntos SIGRE constituyen un importante aporte de la industria farmacéutica, farmacéuticos y distribución del sector, para contribuir más a la concienciación de la importancia del reciclaje en las sociedades modernas.

lunes, 4 de junio de 2012

Con la cantidad de teléfonos móviles que se venden en el mundo, la idea de reciclar los que se tiran y hacer con sus componentes pequeñas microcomputadoras para funciones específicas me parece una idea genial; eso es lo que está haciendo Hokuto Systems

 
Básicamente toman los displays, los chips de memoria RAM y ROM, el procesador, los chips de audio con las interfaces y los sensores CMOS (de las cámaras) y los incluyen en unas placas creadas por ellos para crear estasmicropc; que por ahora son terminales de puntode venta o cosas muy específicas pero, es evidente, que si esto funciona solo tienen que ver que tipo de placa crear para hacer versiones que sirvan para otras cosas. Excelente idea realmente. 

 


Apple extiende su programa de reciclado de iPhones a cualquier teléfono móvil que quieras reciclar; sin importar que marca o modelo es, al menos en USA. 

 

Es interesante ver que, con enviarlo a Apple, podés sacarte de encima toda la chatarra electrónica que se va acumulando, aunque me encantaría que sea un programa global, total el envío lo paga uno  


TragaMóvil(España) 
Con ese nombre medio “extraño” se lanzó el blog de la iniciativa tragamóvil, un programa que está hasta en la página de Vodafone. 
En ese blog se muestra el proceso de reciclado de un teléfono móvil, el cuál describo a continuación. 


¿Cuál es el proceso de reciclado de un celular? 

Una cuestión que preocupa mucho a los visitantes de nuestro Autobús es qué hacemos con los móviles que nos traen o con los que llevan a los contenedores TRAGAMÓVIL repartidos por toda España. Trataré de ser lo más sintético posible y dividir el proceso en cinco fases. 

PRIMERA. Cada vez que un cliente desecha un teléfono móvil porque ya no funciona o se ha quedado obsoleto, lo deposita en el contenedor ubicado en el establecimiento Centro Colaborador TRAGAMÓVIL. 

SEGUNDA. Periódicamente, la Fundación acude a dichos puntos, recoge los contenedores y los transporta hasta plantas de tratamiento autorizadas para la gestión final de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos conforme a lo establecido por el Real Decreto 208/2005. 

TERCERA. Una vez en la planta de tratamiento, se procede a su recepción y pesaje. Los residuos se clasifican en función de su destino final y se retiran los potenciales elementos nocivos para el medio ambiente que pudieran tener (estos elementos son entregados a un gestor autorizado en residuos peligrosos). 

CUARTA. Tras establecer la clasificación de las distintas tipologías de residuos, las fracciones de terminales y cargadores pasan a ser reciclados a través de un proceso industrial de sucesivas moliendas y trituraciones. 

QUIINTA. Mediante un avanzado sistema de concentración basado en distintos procesos mecánicos y físicos, se procede a la recuperación y obtención de materias primas secundarias, componentes metálicos y plásticos que volverán a ser utilizados en el ciclo productivo. 


 

 

 

Reciclaje y sus cubos.


El amarillo: envases de plástico, tetrabriks y latas

Los envases se llevan a las plantas de selección de residuos, donde se separan los diferentes materiales mediante la combinación de técnicas ópticas, mecánicas y manuales. Los diversos materiales seleccionados son compactados, embalados y distribuidos a los centros de reciclaje.

Con los tetrabriks se fabrican bolsas de papel, láminas de aluminio o cartón, tablones de aglomerado, cartón para envases, papel de cocina, etc. Las latas de acero se funden para ser utilizadas en el sector del automóvil. Con las latas de aluminio se hacen bicicletas, electrodomésticos, tornillos, etc., y con los envases de plástico se fabrican bolsas de plástico, mobiliario urbano, señalización, ropa, cajas u otros envases para usos no alimentarios (lejía, detergentes, etc.).
Lo que se puede tirar: envases de plástico (garrafas de agua, bolsas de plástico, envases de yogur, etc.), latas de bebidas y conservas, tetrabriks, chapas y tapas de metal, papel de aluminio y film transparente, bandejas de porexpan...
Lo que no se puede tirar: juguetes, mangueras de regar, tubos, materiales como cintas de vídeo y CD, y envases de productos peligrosos (como disolventes o pinturas), que deben llevarse a puntos verdes de la ciudad.




El verde: cristal
El vidrio recogido selectivamente se lleva a la planta de reciclaje, donde se limpia, se extraen los materiales férricos con unos imanes y se tritura hasta convertirlo en polvo (vidrio seleccionado, limpio y molido), lo que permite fabricar envases de vidrio exactamente iguales que los originales para hacer botellas, botes, bombillas, etc.
Lo que se puede tirar: envases y botellas de vidrio.
Lo que no se puede tirar: vasos rotos, vidrios planos, espejos, restos de cerámica, platos, bombillas, fluorescentes, etc., que deben llevarse a puntos verdes  de la ciudad.

El azul: papel y cartón
El papel y el cartón se llevan a las plantas de reciclaje, donde se convierten en grandes balas de papel triturado. Estas balas se ponen en remojo para obtener pasta de papel, que se cuela para filtrar sus materiales férricos. La pasta resultante se seca, se plancha y se enrolla en bobinas, que se distribuyen a las fábricas papeleras, donde se utilizan para hacer nuevas cajas, papel de embalaje, sacos para la construcción, objetos de papelería e incluso papel higiénico.
Lo que se puede tirar: envases y cajas de cartón, periódicos, revistas, libretas sin espiral metálica, sobres, bolsas de papel, folios, papel de regalo, etc.
Lo que no se puede tirar: papel y material sucio, como servilletas de papel o papel de cocina manchados de aceite, que van al contenedor marrón. Los tetrabriks y el papel de aluminio van al contenedor amarillo. Las cajas de cartón de las pizzas a domicilio van al contenedor gris.

El marrón: residuos orgánicos
Son residuos de materia orgánica las sustancias de origen vegetal y/o animal susceptibles de degradarse biológicamente, como los restos de comida y de jardinería. Es una fracción de residuos muy relevante, ya que constituye la tercera parte de los residuos que se generan en nuestro hogar.
Los residuos de materia orgánica y los restos de poda municipal se llevan a ecoparques, donde se convierten en compost y en biogas. La fracción orgánica de mayor calidad se utiliza para obtener compost, que se puede emplear como abono orgánico en la agricultura y la jardinería o como estructurador de sólidos para restaurar espacios degradados. La otra parte de la fracción orgánica se utiliza para generar biogás, una energía renovable que permite producir electricidad.
Lo que se puede tirar: restos de carne, pescado, pan, fruta, verdura, marisco y frutos secos, cáscaras de huevo, tapones de corcho, bolsas de infusión, poso del café, servilletas y papel de cocina manchados de aceite, restos de jardinería, etc.
Lo que no se puede tirar: restos de barrer, pelo, pañales y excrementos de animales, que van al contenedor gris. Papel y cartón, que van al contenedor azul.

El gris: desechos
La fracción resto o desecho incluye todos los residuos que no se han recogido de forma selectiva. Estos residuos se llevan a ecoparques, donde mediante diversos procesos se separan el papel/cartón, los envases, el vidrio y otros materiales para incorporarlos a la cadena de reciclaje. Los residuos que no pueden ser reciclados deben ir a los vertederos o deben ser incinerados.
Lo idóneo es que estos tratamientos finalistas sirvan únicamente para los residuos que no se pueden reutilizar o reciclar, pero las limitaciones de la recogida y los tratamientos existentes hacen que estas infraestructuras sean necesarias.
Lo que se puede tirar: colillas, compresas, pañales, restos de barrer, algodón, pelo, bolígrafos y lápices usados, excrementos de animales.
Lo que no se puede tirar: bolsas de infusión, papel de cocina sucio de aceite y restos de comida (cáscaras de huevo o de marisco, etc.), que van al contenedor marrón. Restos de madera, CD, envases que contienen materiales tóxicos y peligrosos o ropa, que van al punto verde.


martes, 8 de mayo de 2012

El reciclaje



Ésta es una de las erres más populares debido a que el sistema de consumo actual ha preferido usar envases de materiales reciclables (plásticos y bricks, sobre todo), pero no biodegradables. De esta forma se genera empleo en el proceso. Ejemplo: El vidrio y la mayoría de plásticos se pueden reciclar calentandolos hasta que se funden, y dandoles una nueva forma. Es como utilizar algo de su principio. En el caso del vidrio en concreto, el ciclo de reciclaje es infinito: de una botella se obtiene otra botella.